Equipo de profesionales que busca proteger el patrimonio natural de la localidad de Paihuano

Publicado en www.uchile.cl

Acompañar a las comunidades -principalmente rurales- que se encuentran en conflictos ambientales, es el objetivo profesional de Milen Duarte, bióloga ambiental de la Universidad de Chile, quien lidera un equipo de 12 profesionales voluntarios -biólogos, veterinarios, químicos, entre otros- que actualmente se encuentran asesorando a la comunidad de Paihuano, comuna de la Provincia de Elqui de la Región de Coquimbo, en el proceso de puesta en valor del patrimonio cultural y natural de esta zona.

Actualmente el equipo está realizando un estudio de Biodiversidad que ha detectado numerosos tipos de aves, roedores, reptiles y felinos. Sumado a 21 especies de abejas nativas y flora propia de esta zona.

El anhelo de servir

“Toda la naturaleza es un anhelo de servicio. Sirve la nube, sirve el aire, sirve el surco”, escribió en el poema “El Placer de Servir”, Gabriela Mistral. La Premio Nobel de Literatura, es oriunda del Valle del Elqui, y pareciera ser que ella también percibió los regalos y beneficios que provee la naturaleza de esta zona donde se encuentra la comuna de Paihuano.

En las ciencias exactas existe un concepto paralelo para este “anhelo de servicio”. “En nuestra disciplina hablamos de servicios ecosistémicos, que son todos los beneficios que la naturaleza nos entrega de forma gratuita”, explica Milen Duarte. “Dentro de esos beneficios está el uso de plantas medicinales, meditación, espiritualidad, agricultura, turismo y contemplación. Este último es un servicio ecosistémico que se valora mucho en esta zona debido a que atrae mucho turismo”, explica la profesional.

La científica afirma que estos beneficios son especialmente importantes para relevar aquellos elementos del medio ambiente y de la cultura que permitan poner en valor un territorio. “Este valor y los beneficios de los servicios ecosistémicos son usados como argumentos para poder evitar estas actividades productivas y extractivas que la gente no quiere en su territorio”, sostiene.

Consultada por los conflictos ambientales a lo largo del país y de cómo la economía extractivista afecta la vida de las personas, Milen sostiene que tiene esperanza en que se proteja más el medio ambiente pues ve un cambio de paradigma en las personas. “Estamos tomando consciencia. Las personas estamos asumiendo responsabilidades en nuestros territorios y no dejándole las decisiones al Estado. Veo cambio y tengo la esperanza del detenimiento de estas actividades extractivas que generan pobreza. En términos ambientales, sociales y humanos”, sostiene.

¿Qué rol crees que tiene la ciencia en el proceso de la Nueva Constitución?

El proceso constituyente en Chile ocurre gracias a que las personas hemos ido tomando conciencia sobre nuestras vidas. La responsabilidad con el medio ambiente nos exige hacernos cargo de nuestras acciones y organizarnos. Si bien este proceso se está dando gracias al despertar social de Octubre de 2019, también es necesario decir que no solo se trata de una nueva Constitución sino de una transformación social. Dicho esto, las ciencias y los profesionales de las ciencias, tenemos mucho que hacer en términos de la nueva constitución y también tenemos que poner nuestra actividad científica al servicio de las comunidades que hoy en día se organizan.

Universidad, mujeres y ciencia

Cuando Milen ingresó a la Universidad de Chile (2004), había sido mamá hace pocos meses. “Si bien la Universidad -en ese minuto- no tenía una red de apoyo institucional, los profesores fueron muy receptivos a una estudiante mamá, como lo fui yo. Lo que en ese minuto no era muy común”, relata. “La buena recepción de los profesores fue importante para mí”, agrega. Esto se tradujo en que a medida que Milen iba creciendo como estudiante y daba pasos como investigadora y científica su familia también se fue consolidando.

Al respecto, reflexiona que “en ciencia, las mujeres tenemos que romper con barreras por el hecho de que muchas elegimos ser madres. Ser madre y científica parece ser incompatible, pero no lo es. Es muy compatible en la medida en que aprendamos a hacer ciencia de una forma más aterrizada con la realidad. El científico está mutando desde este estereotipo de científico en el laboratorio, trabajando sin parar, a un científico que compatibiliza la ciencia con la vida social. En este proceso de compatibilizar los roles profesionales y más íntimos, los investigadores jóvenes hemos dado un paso”.

Analiza, por otra parte, de dónde viene la vocación de servicio público de la Universidad de Chile: “Gran parte del interés público, social y comunitario de la Universidad de Chile nace del espíritu que tienen los propios estudiantes. Muchos estudiantes que ingresan a la Universidad de Chile vienen con un espíritu comunitario y con las ganas de poner al servicio, su profesión. Eso es un sello que la universidad genera y que invita a los estudiantes a estudiar ahí“.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s

Start a Blog at WordPress.com.

Up ↑

%d bloggers like this: